Gestión del conocimiento: ¿Qué significa para los negocios?

Existe poca experiencia en el mercado peruano acerca de cómo implementar la gestión del conocimiento. Algunos lo ven como parte de una solución tecnológica y otros lo ven como parte de un proceso de capacitación. La respuesta corta es: no es así.

La gestión del conocimiento responde a la necesidad de salvaguardar, homologar y desarrollar el conocimiento estratégico; es decir, aquel conocimiento que nos genera una ventaja competitiva. Este conocimiento esta en la mente de los especialistas y quizá no sea tan fácil de transmitir. Por lo tanto, pensar en una plataforma podría, por ejemplo, ser un paso adelantado y que no necesariamente garantice lo más importante: la transferencia y aplicación del conocimiento.

Con la gestión del conocimiento se podría determinar qué conocimiento es critico y hace falta estandarizar en los procesos de trabajo, también se puede crear una ruta de aprendizaje para puestos claves, establecer manuales de producción para no depender del todo en personas que luego podrían rotar en la empresa. Incluso se podría captura experiencias relacionados a proyectos pasados o maniobras que se realizan para asegurar que no se pierda el conocimiento y se tenga que reinventar la rueda.

Las empresas están mirando la gestión del conocimiento para:

  • Evitar errores que se generan por desconocimiento
  • Evitar que el conocimiento se quede en algunas personas
  • Reducir los tiempos de aprendizaje del personal más joven
  • Enlazar el conocimiento con la estrategia de la organización
  • Estar mejor preparados para crecer con estándares y procedimientos actualizados

La gestión del conocimiento es una evolución natural en las empresas

Si bien la gestión del conocimiento se describió y nombro por primera vez de manera formal en las empresas hace casi 25 años, no todas las empresas han logrado liberar su potencial al enfocarse primero en la  informática, priorizando el software y la capacidad de la red para conectar a las personas. Sin embargo, este enfoque ha cambiado en los últimos años y hay muchas empresas que están convergiendo y que han iniciado a trabajar desde la identificación de su conocimiento estratégico.  

Al principio, cuando se cuenta con las personas en el lugar correcto, pareciera que todo marcha bien y que no hace falta invertir tiempo en gestionar el conocimiento. Los problemas se vuelven notorios cuando la organización crece y tiene la necesidad de expandirse porque no todas las personas cuentan con el mismo nivel de conocimiento o quizá algunos expertos abandonan la organización, lo que genera un largo proceso de reaprendizaje y eleva el riesgo de caer en errores. Por lo tanto, gestionar el conocimiento se vuelve un mecanismo para asegurar la excelencia operacional y que permite trasladar la ventaja competitiva de la persona a la empresa.